Cómo mantener la casa fresca en verano: consejos prácticos
Actualizado: 9 de octubre de 2026. El confort térmico depende de la orientación, el aislamiento, la ventilación, la humedad y las condiciones meteorológicas. No existe una temperatura única adecuada para todas las viviendas y personas.
Medidas sencillas para reducir el calor
- Controla la radiación solar: baja persianas, toldos o cortinas en las horas de mayor insolación, especialmente en ventanas orientadas al sol.
- Ventila cuando el exterior esté más fresco: abre ventanas a primera hora o por la noche si las condiciones de seguridad y calidad del aire lo permiten; cierra durante las horas más cálidas cuando fuera haga más calor.
- Evita fuentes de calor innecesarias: limita el uso simultáneo de horno, secadora y aparatos que desprendan calor durante las horas más cálidas.
- Usa ventiladores correctamente: ayudan a mejorar la sensación térmica, pero no enfrían la habitación como un aire acondicionado.
- Mantén el aire acondicionado con eficiencia: limpia los filtros según las instrucciones del fabricante, cierra puertas y ventanas y ajusta una temperatura confortable sin forzar el equipo.
- Revisa el aislamiento: burletes, sombreado exterior y mejoras de aislamiento pueden reducir la entrada de calor, según el estado del edificio.
Durante una ola de calor
Sigue las recomendaciones de las autoridades sanitarias y meteorológicas, hidrátate y presta especial atención a personas mayores, niños y personas vulnerables. Si la vivienda se recalienta mucho, busca un espacio más fresco cuando sea posible.
La eficacia de cada medida depende de la vivienda y del tiempo que haga. Para cambios en instalaciones eléctricas o equipos de climatización, recurre a profesionales cualificados.
